Eran unos renacuajos que apenas caminaban en el verano del 2002, uno de Calchín, en la provincia de Córdoba, y el otro de Liverpool, cuando Argentina e Inglaterra jugaron por última vez en un Mundial. Pero mañana en Atlanta van a correr mucho. El preferido de Deco y la sorpresa relámpago del Barça se retan en las semifinales del Mundial. Lo curioso es que la prioridad, que es Julián Álvarez, el 9 elegido para coger el relevo de Lewandowski, no está atado ni cerca de cerrarse porque el Atlético de Madrid se resiste a vender. En cambio, el extremo Anthony Gordon, que nunca apareció en las quinielas y que juega en la posición de Raphinha, apenas tuvo culebrón. En una operación veloz y no barata, antes de que empezase junio ya era del Barça.
