Eran las 6 de la tarde del 24 de junio. Carlos Alfredo, un joven que trabaja como mototaxista, se encontraba en su hogar cenando. Vive en Caracas. Fue justo cuando el suelo empezó a temblar. Él, sus padres y hermanos tuvieron que salir. Fueron 39 segundos que cambiaron la vida de un país que ya estaba devastado. Perdieron una pared de su hogar. “Y menos mal que solo fue una, porque si hubieran sido dos, se tumbaba la casa”.
Internacional El dolor en los tiempos de la cólera
El dolor en los tiempos de la cólera
Related posts
Read also
