La designación de la Costa Brava como sede de la Ryder Cup 2031 es una magnífica noticia para el territorio. Hay que felicitar a las instituciones, a los organizadores y a todas las personas que han hecho posible traer a Girona uno de los acontecimientos deportivos más prestigiosos del mundo. No solo por las cerca de 270.000 personas que se espera que visiten la destinación durante la semana del torneo, sino sobre todo por el legado que dejará. La Ryder Cup llega además de 600 millones de hogares por todo el mundo y las destinaciones anfitrionas han demostrado que su proyección internacional empieza años antes de la competición y continúa muchos años después.
