Apenas 24 días después de que Rodri levantara la Copa del Mundo en Nueva Jersey, sin tiempo para casi nada, descansado poco y entrenando menos, la Supercopa de Europa vuelve a dar el pistoletazo de salida a la nueva temporada futbolística. Y este año lo hace en el Red Bull Arena de Salzburgo, con el París Saint-Germain, rey de Europa, y el Aston Villa, con Unai Emery reafirmado como señor de la Europa League, cara a cara.
