Diego Luna, protagonista de la película México 86, lanzó una crítica a los organizadores de la Copa del Mundo por el elevado costo de los boletos para el Mundial, al grado de afirmar que el futbol dejó de ser un deporte que une a todas las clases sociales.
El actor de Rudo y Cursi, junto a Gael García Bernal, señaló que la creciente comercialización del futbol alejó a una parte importante de la afición que históricamente acompañó al torneo.
“Los precios son imposibles para un país como México, pero yo también diría que imposibles para la gente que regularmente va al fútbol”, afirmó el actor.
Durante una entrevista con la Cadena SER de España, Diego Luna aseguró que uno de los aspectos más preocupantes del Mundial 2026 es que gran parte de la población del país anfitrión no podrá asistir a los partidos debido al costo de las entradas.
“Es como si de pronto el fútbol se hubiera vuelto la ópera, de un día para otro”, señaló al lamentar el encarecimiento de las entradas y la creciente percepción de que eventos como el Mundial se han convertido en experiencias fuera del alcance de muchos aficionados mexicanos.
Diego Luna comparó la situación actual con la experiencia que vivió durante el Mundial de México 1986, cuando pudo acudir a un encuentro gracias a que su tío recibió boletos como parte de las prestaciones de su trabajo.
“En aquella época yo, por ejemplo, el boleto que tuve para ir al Mundial se lo dieron en el trabajo a mi tío. Era una parte de las prestaciones laborales y tenía un trabajo normal; era de clase media baja. Cuando le dieron los boletos, le dijeron para qué partido eran, y él llamó a mi papá y le dijo: ‘Me lo llevo’”, comentó.
El actor consideró que el futbol siempre se caracterizó por ser un espectáculo popular e inclusivo, asequible para personas de distintos niveles socioeconómicos, algo que, a su juicio, ya no ocurre con la Copa del Mundo. “Es un evento muy popular, muy inclusivo y, de pronto, el Mundial no lo es”, agregó.
¿Qué dijo Alejandro González Iñárritu?
Las críticas de Diego Luna coinciden con las que realizó semanas atrás el director Alejandro González Iñárritu durante la ceremonia en la que fue incorporado a El Colegio Nacional.
El cineasta, ganador de dos premios Óscar como Mejor Director, señaló que los elevados precios de los boletos para el Mundial 2026 representan una barrera para muchas familias y cuestionó la creciente comercialización con la que, a su juicio, la FIFA transformó el torneo.
“Antes había un acceso más amplio, pero ahora el boleto más barato cuesta entre 10 mil y 20 mil pesos, y si quieres llevar a tus hijos es una barbaridad. Le han quitado al mundo un gusto popular del que se apropiaron, y ahora hasta para verlo en la televisión tienes que pagar”, expresó.
El director de Birdman y Amores perros sostuvo que el Mundial perdió parte de su esencia popular y aseguró que las decisiones alrededor del torneo responden cada vez más a intereses económicos.
Antes de referirse al impacto deportivo y económico del certamen, el cineasta cuestionó tanto la ampliación del número de selecciones participantes como el costo que deberán asumir los aficionados para asistir a los encuentros.
“No siento ningún ambiente mundialista. Hay muy pocos partidos en el país, muy pocos partidos en México. Creo que haber dispersado un Mundial en tres países responde a la avaricia de la FIFA, que terminó cobrando tres veces por un mismo torneo”, afirmó.
Incluso Gonález Iñarritu calificó la situación como un acto de “violencia corporativa” y criticó la organización compartida entre México, Estados Unidos y Canadá, al considerar que el ambiente mundialista ya no se vive de la misma manera que en ediciones anteriores.
“El haber incluido muchos más equipos afecta la calidad de la competencia; el nivel va a bajar. El costo de los boletos me parece una grosería”, concluyó el director ganador del Óscar.
¿Qué papel hace Diego Luna en la película ‘México 86′?
Diego Luna interpreta a Martín de la Torre, un personaje ficticio que asciende dentro de la Federación Mexicana de Futbol hasta convertirse en una pieza fundamental para que México obtenga la sede del Mundial de 1986.
La película, dirigida por Gabriel Ripstein, presenta una versión dramatizada y cómica de los acontecimientos que rodearon la designación de México como sede de la Copa del Mundo después de que Colombia renunciara a organizar el torneo.

Aunque toma como referencia hechos reales, la producción mezcla acontecimientos documentados con personajes y situaciones creadas para la ficción. Entre los elementos históricos que aparecen en la historia destacan la renuncia de Colombia, la participación de Guillermo Cañedo y Emilio Azcárraga Milmo en la candidatura mexicana, así como las dudas que surgieron tras el terremoto de 1985.
El personaje de Martín de la Torre está inspirado principalmente en Rafael del Castillo, expresidente de la Federación Mexicana de Futbol, aunque también incorpora características de otros directivos del balompié nacional.
La cinta se estrenó poco antes de la inauguración del Mundial 2026 y busca mostrar los intereses políticos, económicos y deportivos que rodearon la organización de uno de los torneos más recordados en la historia del futbol, en el que la Argentina de Diego Armando Maradona se consagró campeona.
