Como ayer era mi cumpleaños, salí a la terraza de casa y pasé un ratillo relajándome en la contemplación de Collserola. Ha llovido mucho en estos meses, ha llovido a mares, el lector lo sabe, y la ladera está verde y jugosa, pero también vacía.
Como ayer era mi cumpleaños, salí a la terraza de casa y pasé un ratillo relajándome en la contemplación de Collserola. Ha llovido mucho en estos meses, ha llovido a mares, el lector lo sabe, y la ladera está verde y jugosa, pero también vacía.
