La escena es similar a la que se viviría una tarde de jueves normal en el Timcheh Amin od-Dowleh del bazar de Kashan. Varios grupos de personas, muchas de ellas mujeres solas, se toman un té bajo la maravillosa cúpula adoquinada que cubre esta intersección del bazar y que es uno de los lugares icónicos, y más mágicos, de esta ciudad desértica que formaba parte de la antigua ruta de la seda a 263 kilómetros al sur de Teherán. “Está vacío, en esta época no se debería poder caminar por los corredores, de lo lleno que solía estar”, confirma Ali, uno de los chicos que sirve el té alrededor de la alberca central de este pequeño caravasar.
Internacional La guerra es un eco en Kashan
La guerra es un eco en Kashan
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