El primer aparcamiento de la gigantesca Valdebebas, en medio de una explanada y cruces de carreteras, un lugar idóneo para encontrar privacidad a escasos metros del futuro circuito de Fórmula 1, empezó a llenarse alrededor de las 17.00 horas. Los periodistas comenzaban sus directos, se formaron corrillos y se especulaba con qué sucedería a partir de las 18.00. La sensación general es que no iba a haber dimisión, sino que Florentino Pérez iba a “pasar balance”, “activar el 10% de cambio de propiedad del club” o “simplemente lanzar un mensajes de tranquilidad y confianza”.
