¿Cómo es posible? No lo puedo entender. ¿Cómo puede ser que el Barça haya jugado una decena de partidos en el Spotify Camp Nou sin grada de animación? El estreno, el martes, de una versión reducida de este espacio ubicado en el Gol Sur-Lateral cambió las vibraciones y dio color a una noche llamada a la épica que, finalmente, se revistió de orgullo. Que el club desestimase este potencial en los partidos jugados desde el retorno a casa me parece, como mínimo, imprudente. Después de un exilio en Montjuïc que enfrió todavía más a un público con tendencia a la discreción, volver al Camp Nou y hacerlo con un aforo reducido hacía todavía más necesario el calor de la grada de animación.
