Los pantaloncitos cortos ceñidos, las muñequeras, las patillas pobladas, los mostachos, las greñas en la cara, y en la grada, pantalones de campana, camisas de pico y los tricornios de la autoridad entre el público delatan el paso del tiempo. Abril de 1976. Medio siglo de aquellas imágenes en blanco y negro, entre ellas, la del capitán Miquel Prat levantando un trofeo dorado. Era la Recopa de Europa de 1976, el primer título continental que ganaba un club español. Fue el BM Granollers, que ayer abría los actos de conmemoración de la efeméride, orgullo de la ciudad vallesana, cuna del balonmano en España.
