“Tras años de escuchar a mi padre despotricar contra mis defectos, una derrota ha hecho que adopte sus reproches. He interiorizado a mi padre —su impaciencia, su perfeccionismo, su ira— hasta que su voz no solo se siente como la mía, sino que es la mía. Ya no necesito a mi padre para atormentarme; a partir de hoy, puedo hacerlo yo solo”, dice André Agassi en su famosa biografía Open. El tormento mental vivido por el estadounidense, que pese a ganar ocho Grand Slams confesó “odiar” el tenis, en parte por la exigencia antinatural y la falta de empatía de su progenitor, es lo que busca evitar, entre otros aspectos, la cuarta edición del torneo benéfico Amor & Paz y Amigos, que con el respaldo de las Federaciones catalana y española de tenis se celebra del 3 al 6 de septiembre en Cornellà.
