No había mejor escenario para conquistar el único gran título que todavía faltaba en el palmarés de la selección española femenina de waterpolo. Frente a Estados Unidos, vigente campeona del mundo, y en la Superfinal de la Copa del Mundo disputada en Sídney, las de Jordi Valls buscaban completar una colección de éxitos encabezada por el oro olímpico en los últimos Juegos de París 2024. Sin embargo, el conjunto norteamericano, que nunca fue por detrás en el marcador, volvió a imponer su jerarquía y frustró el sueño español.
