Pat Riley tenía cosas que decir. No, no se va a retirar. No, no va a dimitir. No, no va a apartarse como presidente de los Miami Heat. Y no, la dinámica de poder en la cúpula del despacho —el socio gerente Micky Arison, el consejero delegado Nick Arison, Riley y el vicepresidente ejecutivo y director general Andy Elisburg— tampoco ha cambiado demasiado, en su opinión.
