Ruud Gullit (Holanda) mantiene, a sus 63 años, la misma planta con la que recorría el campo de un área a otra con la camiseta oranje de Holanda o la rossonera del Milan, en una de las carreras más brillantes de los años 80 y 90. Plasmó sus ideas en su libro Cómo leer el fútbol y ahora va reflexionando del deporte y de la actualidad en sus apariciones públicas. Ya no tiene, eso sí, esa melena característica. Embajador de los Premios Laureus, esta semana visitó Madrid y analizó un fútbol que, en ocasiones, le genera vértigo. Falta pausa. La Vanguardia fue uno de los medios que asistió a sus opiniones en el Palacio de Cibeles.
