El Real Madrid apura el primero de los seis partidos que le restan de temporada en Sevilla ante el Betis de Manuel Pellegrini, uno de aquellos técnicos que pasaron por el club blanco con más pena (el Alcorconazo o la eliminación en Champions en octavos de final en el 2009) que gloria (subcampeón liguero con récord de puntos). Una metáfora del casting que le aguarda ahora a la entidad de Florentino Pérez, que deberá escoger al sustituto de Álvaro Arbeloa después de haber quemado a Xabi Alonso y todo lo que representa su idea. El despido del vasco no fue solo la marcha de un hombre, sino también la sepultura de un estilo, un perfil esculpido desde lo táctico que siempre se estrella en el Paseo de la Castellana.
