Josep Maria Bartomeu está imputado en tres causas judiciales. Los procedimientos son el reflejo de las sombras que planean sobre su mandato: fichajes caros y de escaso rendimiento (caso Malcom), maniobras turbias en las redes sociales para preservar su imagen (caso Barçagate) y el abono recurrente a Enríquez Negreira. Aunque todos los presidentes desde la época de Gaspart pagaron al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, la acusación solo se mantiene viva para Bartomeu y para Sandro Rosell. Para el resto está prescrita.
