La célebre ola del Eisbach, uno de los enclaves más conocidos de Múnich para practicar surf fluvial, ha vuelto a formarse después de varios meses desaparecida. El fenómeno, convertido desde hace años en una atracción para surfistas y turistas, se había visto afectado por trabajos de mantenimiento realizados en el canal, que modificaron las condiciones del agua y dejaron sin su característica cresta a este punto del río.
