La primera vez que Leo Messi jugó un Mundial, allá por el 2006, Lamine Yamal todavía no era ni un proyecto de vida. 20 años después, los dos últimos grandes ídolos del barcelonismo tendrán la oportunidad de coincidir sobre el césped por primera y, presumiblemente, última vez, nada menos que en una final de la Copa del Mundo. La foto entre los máximos exponentes de Argentina y España será la más buscada por su excepcionalidad, pero no será la primera.
