Han pasado cuarenta y cuatro años desde que España organizara en 1982 el Mundial de fútbol. Esa es la primera competición de selecciones de la que guardo memoria. Vi todos los partidos que ofreció TVE en un aparato Grundig que la familia estrenó coincidiendo con el evento. No todo fue perder el tiempo. A mis 12 años yo era un chiquillo de lo más aplicado. Mis padres, acompasados con el espíritu de la época, habían adquirido siendo yo muy pequeño una enciclopedia Salvat. Había llegado a nuestra casa gracias a la capacidad de seducción de un vendedor a domicilio de los muchos que por esa época hacían sonar a cualquier hora los timbres de pueblos y ciudades.
