El viernes es San Isidro, día festivo en Madrid, por lo que el jueves a las 21.30 horas un Real Madrid-Real Oviedo con la temporada resuelta para ambos es una invitación al socio a coger el coche y escaparse de puente. El clima en la capital está además cambiante, con lluvia, viento y un frío más propio de marzo. Pero el contexto en el que se ha instalado el Real Madrid en las últimas semanas, agravado por la conferencia de prensa de Florentino Pérez el martes y la convocatoria de elecciones, sumerge este encuentro en otra dimensión. La intrascendencia en el césped contrasta con la relevancia de lo que suceda en la grada. El Bernabéu, los “dueños” del Madrid, toman la palabra en varias cuestiones sustanciosas.
