Valdebebas era una especie de Fort Knox. Concretamente el área restringida en la que vive (pues tienen de todo, hotel, restaurante, gimnasio, piscina, campos de entrenamiento, salas…) el primer equipo del Real Madrid, en la zona norte de la inmensa ciudad deportiva. “Hasta aquí podemos llegar”, explican siempre los anfitriones que te guían por los campos de entrenamiento del fútbol base, equipados con toda serie de lujos; al otro lado, se ubica la residencia y las oficinas. Y más arriba, en la zona a la que no se puede llegar, en una imaginaria colina, el búnker de Valdebebas. Convertido ahora en caballo de Troya.
