La primera mitad de este año no ha sido lo esperado en materia de crecimiento económico. Para lo que resta del 2026 hay la expectativa de que en el último trimestre la economía repunte, que los proyectos “atorados” salgan y el llamado Plan México entre en operación y más dinamismo y con ello, el flujo de recursos por fin llegue a todos lados.

Pero en el inter, estamos a semanas de que se entregue el Paquete Económico 2027, diseñado por la Secretaría de Hacienda, que lleva Edgar Amador, y en donde desde luego se espera un mejor panorama para la economía; pero mientras eso sucede, hay cifras que, cuando llegan antes de un presupuesto, inevitablemente despiertan la imaginación de cualquier secretario de Hacienda.
Y en eso, ayudó el Global Wealth Report 2026 de UBS, que puso sobre la mesa varias cifras que difícilmente pasarán desapercibidas, y es que México ya tiene 333 mil millonarios en dólares; sólo en 2025 sumó 8 mil 724, un crecimiento de 2.7 por ciento. Además, la riqueza acumulada de los multimillonarios mexicanos aumentó cerca de 60 por ciento, ahí no hay problemas económicos ni se vio la desaceleración de la economía.
Pero para Hacienda hay algo todavía más interesante y es cómo los millonarios mexicanos construyen su riqueza; en México, apenas 44.3 por ciento de la riqueza bruta está en activos financieros. En Estados Unidos es 78.9 por ciento, en Brasil 73.3 por ciento, en Israel 82.1 por ciento y en Taiwán 80.8 por ciento. México está mucho más cargado hacia activos no financieros, particularmente patrimonio inmobiliario y empresarial, es decir, en ladrillos, en activos tangibles.
Y viene el dato que puede resultar todavía más atractivo para cualquier diseñador de política fiscal: la deuda representa sólo 5.2 por ciento de la riqueza bruta mexicana. En Estados Unidos es 10.9 por ciento; en Alemania, 11 por ciento; en China, 10.6 por ciento y en Brasil llega a 23.4 por ciento, por lo que hay una enorme cantidad de patrimonio, relativamente poco apalancamiento y una parte importante está concentrada en activos que pueden ser identificables y valuables, y ante esos datos, que paguen los que más tienen, resulta por momentos más que atractivo.
Sin embargo, la relación entre el gobierno federal y la iniciativa privada ha sido mejor que en el sexenio pasado, y la presidenta Claudia Sheinbaum se ha comprometido de manera reiterada a que no se aplicarán nuevos impuestos; eso sí, los que ya están, principalmente vía IEPS sí los han y seguirán aumentando.
Desde luego, pensar en que los 333 mil millonarios sean una nueva fuente de ingresos para el gobierno federal suena atractivo de manera técnica, pero políticamente y administrativamente, la historia es mucho más complicada.
Aun cuando la OCDE documenta que los impuestos recurrentes sobre la riqueza llegaron a existir en 12 países miembros, para 2017 sólo cuatro los conservaban: Francia, Noruega, España y Suiza, en este año Noruega, España, Suiza y Colombia mantienen impuestos integrales sobre el patrimonio neto, mientras que países como Francia, Italia, Bélgica o Países Bajos utilizan gravámenes sobre determinados tipos de activos, es decir, tampoco es un impuesto generalizado en el mundo, porque también hay que decirlo: riqueza no significa siempre liquidez.
Es un hecho que los datos de los nuevos millonarios en México generaron en el sector financiero y empresarial tema de conversación, porque también como explica UBS, para quienes tienen entre uno y cinco millones de dólares, la vivienda propia suele ser el principal activo. Una persona puede convertirse en millonaria simplemente porque aumentó el valor de su casa, sin tener un millón de dólares disponible para pagar un impuesto.
Por lo pronto, todos a la expectativa de un presupuesto inercial, en el que no habrá sorpresas, pero que sí se espera Hacienda trabaje en lograr que el gasto público se ejerza de manera eficiente, que no se castigue la inversión, y se impulse a las empresas familiares y el ahorro; ahí algunas de las tareas pendientes.
Apoyo a exministra

Lo que sí ha causado todo tipo de comentarios en el ámbito judicial, es la disparidad para juzgar y criticar a los exministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Por lo pronto, los que salieron a dar un firme respaldo a figuras como la ministra en retiro Margarita Ríos Farjat fue la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (JUFED).
Y es que ha sido duramente criticada por litigar y ejercer libremente la abogacía, ahora tras su incorporación al despacho internacional Holland & Knight, pues recuerdan que no se debe buscar limitar o vetar la actividad profesional de quienes dejaron sus cargos tras la Reforma Judicial de 2024.
La organización recordó que el artículo 5.° constitucional ampara con claridad la libertad de trabajo y el ejercicio de profesiones lícitas. En el sector legal y financiero la señal no es menor, pues amagar con candados profesionales a exjuzgadores no solo distorsiona el mercado técnico, sino que atenta contra los derechos laborales más elementales de la alta burocracia jurídica del país.
Para el gremio que encabeza la JUFED, coartar el paso de estos perfiles hacia el sector privado o la academia vulnera leyes fundamentales, por ello, el organismo aboga formalmente por la supresión definitiva de cualquier tipo de restricción o impedimento al ejercicio profesional en el país.
La postura es contundente: bloquear la reinserción de talentos jurídicos de alto nivel en despachos de primer orden no solo resulta inconstitucional, sino que promueve una marginación injustificada que termina por ahuyentar el capital intelectual de la nación en momentos donde la certeza jurídica es clave para las inversiones, si no, pues habría otros exministros que deberían estar en casa y no de asesores y con sueldo aún del erario.
Equidad de género: Santander juega a ganar
Es un tema que no debe sólo hablarse en marzo, sino impulsarse siempre y desde todas las trincheras, y es que la equidad de género sigue siendo uno de los grandes pendientes en el sector empresarial; los números siguen siendo en general poco favorables, aún hay una gran disparidad en cuántas mujeres llegan a puestos de decisión, cuánto poder tienen y, sobre todo, si forman parte de la estrategia en los Consejos.
Por eso el reconocimiento a Santander México, que lleva Felipe García en nuestro país, es un ejemplo a seguir, porque el banco obtuvo el primer lugar del Premio a la Equidad de Género 2026 del IMEF-MEF, en la categoría de empresas con más de 8 mil colaboradores, por encima de otras compañías, incluidas multinacionales.
Los números ayudan a entender por qué, en Santander, 56 por ciento de la plantilla son mujeres y 34 por ciento de las mujeres ocupan posiciones directivas. Pero lo más interesante está arriba de la pirámide.
Ana Botín preside el Consejo global y Laura Diez Barroso el Consejo en México. En éste también están Lourdes Melgar, Irene Espinosa, Melanie Devlyn y María Julia Bayón.

En la alta dirección aparecen Silvina Criado, como CFO; Laura Cruz, al frente de Estrategia, Innovación y Experiencia del Cliente; Norma Castro, en Tuiio e Inclusión Financiera; Raquel Graciano, en Personas y Cultura, y Mariuz Calvet, como Chief Sustainability Officer.
Y a eso, sume que Top Companies acaba de colocar a Santander como la mejor empresa en México para que trabajen las mujeres. Es decir, dos reconocimientos distintos terminan apuntando hacia la misma dirección, y ese es un mensaje que deja claro el trabajo que se realiza, y en donde las mujeres están ya trabajando a la par y de la mano con sus pares, reconociendo el trabajo de hombres y mujeres por sus capacidades, lo que sin duda pondrá al grupo en una ventaja competitiva, ya veremos quién más avanza en ese camino.
Se despide del Senado

El próximo lunes 17 de agosto, será cuando la presidenta del Senado de la República, Laura Itzel Castillo Juárez, presente su informe anual, en el que detallará las labores que ha realizado en su encargo, que comenzó el 1 de septiembre de 2025 y que concluye este próximo 31 de agosto, para incorporarse justo el primero de septiembre, como titular de la Secretaría de la Mujer, dependencia que han tenido en el olvido desde abril. Su entrada en el nuevo cargo, sería tambien el arranque del segundo año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, y en donde colectivos feministas, esperan que ahora sí, esa secretaría trabaje en favor de la defensa de las mujeres.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.
