Las remesas en dólares que envían los trabajadores mexicanos a sus familias es el resultado de la migración hacia Estados Unidos para buscar trabajo. Cuando lo encuentran lo hacen en la agroindustria, la construcción, la hotelería, entre otras actividades. Esas remesas representan para las familias que las reciben en México un importante ingreso familiar. Son alrededor de 10 millones de familias las que se benefician de esos ingresos.
En los estados de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, las remesas son una parte importante del PIB estatal. Han sido una forma de salvavidas.
Ahora las remesas están en peligro por la decisión del gobierno de EU de endurecer las reglas de identificación para su envío y para las solicitudes de créditos. Según Gabriela Siller del Banco Base, estas medidas podrían afectar el envío de remesas debido a que 35% de los trabajadores mexicanos en aquel país no tienen las características legales para emplearse.
Las medidas tienen un plazo de 160 días para iniciar su operación, por lo que se estima que los migrantes harán envíos anticipados. Y será en septiembre en que las remesas disminuirán.
La explicación de estas decisiones obedece a una política migratoria más restrictiva, al control de los bancos y a evitar el envío de dinero por parte del crimen organizado.
A nuestro país la disminución de las remesas le afectará. Ha recibido alrededor de 60,000 millones de dólares anuales y ha sido el soporte de muchas familias que sin esos recursos agudizarán su pobreza.
Pero también afectará a la economía de Estados Unidos. La presidenta de México dijo recientemente: “Los migrantes que llegan a Estados Unidos sin documentos contribuyen con 13 mil millones de dólares al año al Seguro Social de Estados Unidos (…) Debido a que la mayoría no reclama beneficios, 92% de ese dinero termina beneficiando a los estadounidenses, además de que los connacionales son más jóvenes que la población nativa, lo que mejora la pirámide poblacional”.
En Estados Unidos viven 65 millones de personas de origen latino y dentro de 30 años serán 100 millones. Esta población influye en la economía, en la política, en la música y en la comida, pero no tiene representación en el Congreso.
Los problemas migratorios son muchos y el gobierno de EU ha evitado resolverlos. El que ofreció una reforma migratoria fue el expresidente Obama, pero no cumplió. En el balance, las bases de la victoria de Obama fueron las víctimas de la incapacidad de su mandato. Además, fue el campeón de las deportaciones, de 2.4 millones de personas, el más alto realizado. Política y socialmente el gobierno de Obama disparó una respuesta reaccionaria.
