Explicaba Rosalía, con minucioso detalle, el proceso creativo de su ‘Mio Cristo’, que narra la relación devota entre Santa Clara de Asís y San Francisco de Asís en el siglo XIII. Tardó en encontrar el punto que le diera sentido a todos los pensamientos que le rondaban por la cabeza, y logró hacer el click con el piano en Los Ángeles, según detalla en ABC. Piano y Los Ángeles, dos términos que se enlazan con la vida de Iris Tió, cuya coreografía en homenaje a esa Rosalía que tanto impacta en el equipo español (y en la natación artística en general, cada vez son más rutinas con sus temas) le valió el oro europeo gracias a una actuación para la eternidad en París.
