Pese a llevar dos temporadas fuera de los banquillos, con traje y corbata en un despacho estos años, Jürgen Klopp no ha perdido ni un ápice su aura de gran entrenador, además de su carisma inherente. Deseado por muchos este tiempo, finalmente la selección alemana ha convencido al entrenador alemán para volver a dirigir desde la banda. El objetivo es claro: devolver la gloria a la Mannschaft.
