La mayoría de los últimos gobiernos conservadores y laboristas -con la excepción de Boris Johnson- han hecho lo posible por convertir el Reino Unido en un país antipático para los inmigrantes (trabajadores, solicitantes de asilo y refugiados), con el propósito de desincentivar que se instalen aquí y prefieran probar fortuna en otros tierras europeas que los traten con más simpatía y humanidad. Pero ha sido Keir Starmer – a punto de abandonar Downing Street- quien lo ha conseguido.
Internacional El Reino Unido logra una drástica reducción de migrantes en tan sólo dos años
El Reino Unido logra una drástica reducción de migrantes en tan sólo dos años
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