Dani Olmo ha jugado más partidos que nunca en esta temporada. Con ningún otro club había alcanzado esa regularidad. No es casualidad. Flick, como ya pasó con Pedri, ha encontrado la fórmula para que el egarense esté disponible en la mayoría de los partidos. Apenas se ha perdido ocho con el Barça. Y esa resistencia adquirida la quiere trasladar a un Mundial que va a ser muy exigente, por temperaturas y duración (pueden llegar a ser ocho duelos).
