Es la pichichi de la Liga F. Lleva 17 goles y es una pieza indispensable del Barça y de la selección española. Confiesa que cada día la reconocen más por la calle, pero sigue llevando una vida muy normal, pasando las tardes en su Montcada natal jugando al ping-pong con sus amigos. Eso siempre que el deber se lo permite, y este mes de marzo no ha dejado tiempo para mucho. Tras arrancar el maratón de tres clásicos en nueve días con una goleada histórica, Claudia Pina (2001) atiende a La Vanguardia después de entrenar. Llega con gesto cansado, pero enseguida entra en calor recordando el clásico del miércoles.
