La ambición política de Gabriel Attal es tan fuerte que intentará una misión casi imposible: distanciarse al máximo de su mentor, Emmanuel Macron, sin caer en una flagrante ingratitud, para ganar las elecciones y sucederle en el Elíseo. A sus 37 años, el ex primer ministro francés asume el papel de incómodo heredero, consciente de las dificultades y del pesado lastre, pero con el cálculo a largo plazo de allanar el camino hacia un sueño, ser presidente, que ya expresaba de niño.
Internacional Gabriel Attal, el incómodo heredero de Macron
Gabriel Attal, el incómodo heredero de Macron
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