No se prodiga demasiado. Como buen político (su pasado en la UCD en los 80), Florentino Pérez entiende que en el fútbol es mejor ser fiel al dicho de que palabras, las justas. Por eso cada intervención lleva una alta dosis de trascendencia. Y la última, la de ayer en la entrega de las 730 insignias de oro y brillantes que concedió el club a los socios que alcanzaron los 50 y los 60 años de fidelidad de forma continua.
