Más allá de la calidad y el talento, a veces innato, a las grandes estrellas del deporte les suele unir la resiliencia ante las adversidades y el tesón por competir pese al paso de los años. Y es en ese punto donde se cruzan Leo Messi, mejor jugador de la historia del fútbol, y Rafa Nadal, uno de los tenistas más laureados de siempre. El argentino, estelar en su debut en el Mundial, se acordó tras el partido del mallorquín.
