Tres semanas después de la indescriptible conferencia de prensa de Florentino Pérez, el Real Madrid celebra hoy unos comicios a la presidencia definidos por la celeridad en convocarlas, el estrechísimo periodo electoral, la ausencia de un debate cara a cara entre los candidatos, el ceremonial de nombres a modo de cebo y el escandaloso déficit de explicaciones en los programas.
