Hace un par de años le pusieron a Andy Burnham una multa de 2.500 euros y le quitaron seis puntos del carnet por conducir a 125 kilómetros por hora en un tramo de la autopista donde el límite de velocidad era de la mitad. El hombre tenía prisa. Para conquistar el liderazgo del laborismo se lo ha tomado sin embargo con mucha más calma, y ha ido por una carretera tortuosa que pasa por la alcaldía de Manchester y un lugar llamado Makerfield del que hasta hace unos días muy pocos británicos habían oído hablar.
Internacional Andy Burnham y el “manchesterismo”
Andy Burnham y el “manchesterismo”
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