El Madrid acude hoy al Camp Nou como el Barça solía hacerlo en las tres décadas que precedieron al mandato Cruyff. Tratará de aliviar una temporada injustificable con una victoria sobre su viejo rival, campeón in pectore de la Liga, que llegó a prometer un gran combate en la primera vuelta. El Madrid, que había ganado nueve de los diez primeros partidos, derrotó al Barça y se colocó con cinco puntos de ventaja sobre su perseguidor. Ventaja ficticia, desventaja real. En un alarde de vanidad, soberbia y estupidez, Vinícius comenzó un proceso de demolición que no se ha cerrado, de consecuencias imprevisibles, porque afecta a toda la estructura del club, incluido el presidente, Florentino Pérez.
