El Real Madrid de después de la eliminación copera ante el Albacete, justo en el segundo partido de Álvaro Arbeloa por el mes de enero, recibió un duro plebiscito de los aficionados del Bernabéu. No se libró Florentino Pérez, abroncado (hecho insólito) notoriamente, ni jugadores como Vinícius o Jude Bellingham, señalados por ser los líderes de un proyecto que iba encaminado a su segundo año en blanco. Ahora, salvo catástrofe del Barça y arreón final sin precedentes del Real Madrid, la sequía es una realidad, y los mismos jugadores regresan al estadio de los milagros en la Champions que ha visto cómo su equipo quedó apeado en Munich hace seis días. El foco estará en la respuesta de la grada una vez más. Esta noche contra el Alavés de Quique Sánchez Flores (21.30 h). “Vinícius no representa los valores del Real Madrid”, dijo el técnico en enero, antes de recalar en el club vitoriano. “Lo mejor que le pasó a Xabi Alonso es que lo echaran”, añadió sin filtros.
