Lamine Yamal acabó abatido, en cuclillas, y siendo consolado por sus compañeros, que pasaban uno a uno a animar al chico maravilla. Parecía que la estrella blaugrana había visto esfumarse su sueño ante él y que le iba a costar pasar página. Pero al delantero y a todo el Barcelona el luto le ha durado poco. Menos de 24 horas después, los futbolistas miran adelante para los siguientes partidos y el club intenta hacer su trabajo de presión. La entidad se ha encargado de elevar una dura protesta oficial por el arbitraje y en la cabeza del equipo está el partido de vuelta: el Metropolitano, el martes a las 21.00 horas. Día D y hora H para la madre de todas las remontadas.
