La Copa de África tiene dos campeones y al mismo tiempo, ninguno. En la caótica final entre Marruecos y Senegal, disputada en suelo marroquí, del pasado 18 de enero Senegal ganó en el campo, pero Marruecos en los despachos. Los Leones de Teranga abandonaron el campo tras un polémico penalti pitado en el minuto 97. Volvieron al cabo de unos minutos, Brahim falló el penalti y Senegal ganó en la prórroga. Los Leones del Atlas denunciaron que el abandono del terreno de juego les otorgaba la victoria, y la Confederación Africana de Fútbol (CAF) les dio la razón.
