El Barça de Hansi Flick volvió a hacer uso de la Champions para mostrar su voluntad de trascendencia. Llegados a mediados del mes de marzo, cuando se asfalta la carretera hacia los títulos grandes, el equipo blaugrana va líder en la Liga y se mete en los cuartos de final de la máxima competición europea circulando a toda velocidad y dejando en la cuneta a un rival con un marcador que se comentará más allá de los Pirineos. Siete al Newcastle, “Fuck me!”.
