Los jugadores del FC Barcelona Pedri y Ferran Torres fueron ayer lunes a divertirse a El Hormiguero, aunque contaron una experiencia dolorosa. En el pasado, el código interno del vestuario blaugrana impuesto por Hansi Flick castigaba con una dosis de banquillo a los jugadores que llegaran tarde a entrenamientos, concentraciones o actos del equipo.
