Antes de la primera semifinal del Mundial, era fácil subirse al vagón en el que viajaban los que veían a Francia como favorita. Nadie despreciaba a España, ni mucho menos, pero el equipo de Deschamps era el que estaba dejando mejores sensaciones en el torneo, sin ninguna duda. Cuatro delanteros del máximo nivel la situaban como la que mejor atacaba. “Nos enfrentamos a la mejor selección…”, comenzó diciendo De la Fuente a sus jugadores en el vestuario, antes de que saltarán a calentar en el AT&T Stadium de Dallas. Sólo era un preludio del mensaje que les quería transmitir, el concepto que le está conduciendo al éxito. “… Pero nosotros somos el mejor equipo”, concluía para cargar las pilas de los futbolistas antes de intentar el que resultaría un apabullante asalto a la Bastilla. El 14 de julio también será fiesta nacional en España porque abrió el paso para luchar por la segunda estrella de la roja.
