Se sientan a ver el universo desaparecer. Ocurre en el primero de los tres actos de la película La vida de Chuck , basada en un libro de Stephen King, y es una de sus muchas sacudidas al corazón. Con el mundo azotado por desastres naturales y la pérdida total de internet, uno de los protagonistas va a casa de su ex para sentarse con ella en el jardín a ver las estrellas. Ambos se confiesan asustados y observan cómo en un cielo de colores extraordinarios van apagándose poco a poco las constelaciones. La escena termina cuando él agarra la mano de la chica, empieza a decirle que aún la quiere, pero no llega a tiempo. A mitad de la frase, la pantalla se funde a negro. Es el final.
