La burbuja de la selección estadounidense se va hinchando cada vez más. Incluso en la derrota en el último minuto (2-3) contra Turquía, pero con una alineación sin nueve de los titulares habituales de Mauricio Pochettino. Hay tal euforia, que los aficionados de EE.UU. ya reaccionan como los seguidores de las mejores selecciones, con la complacencia ante la derrota cuando los partidos carecen de valor práctico. “No importa este marcador”, concluyeron los comentaristas locales.
