Seguramente me hago mayor, pero me está encantando que esta Copa del Mundo esté poniendo en valor a los veteranos del fútbol. Aquellos que llegan a la cita en un obligado segundo plano del foco mediático global solo por motivos de edad. Por delante de ellos, las promesas, los jóvenes, los que despuntan, los jugadores en torno a los 20 años con más pinta de influencer de TikTok que de deportista, que protagonizan todos los anuncios de los patrocinadores y que son un icono para la mayoría de jóvenes de su edad y también para los no tan jóvenes.
