el debut jamás pensado. Un estreno que no hay por donde cogerlo. Ni sin Lamine Yamal ni con Lamine Yamal. Regresó el genio de Rocafonda tras la lesión que le impidió terminar la temporada con el Barça pero tampoco sus veinte minutos finales sirvieron para iluminar a una pobre España. Las caras de los españoles lo decían todo, aunque después pusieran paños calientes ante los micrófonos. Las dudas de Luis de la Fuente a la hora de realizar cambios no habían precisamente ayudado. Estuvo paralizado hasta el 70 y solo tras dialogar con los médicos se atrevió a poner a Lamine. Pero el debut fue totalmente frustrante de principio a fin.
