En 2024, los votantes de la ciudad de Arcadia, en el sur de California, eligieron el primer concejo municipal integrado totalmente por personas de origen asiático en la historia de la ciudad.
Ahora, una de sus integrantes se declaró culpable de actuar como agente ilegal del gobierno chino. La declaración de culpabilidad de la exalcaldesa de Arcadia Eileen Wang, presentada el viernes ante un tribunal federal, prolonga una saga que a algunos residentes de la zona les preocupa que podría generar un escrutinio injusto sobre la comunidad de estadounidenses de origen chino y asiático en general.
Arcadia ha experimentado un rápido cambio demográfico en las últimas dos décadas, ya que inmigrantes de China, Taiwán y Hong Kong llegaron en masa al Valle de San Gabriel, al este de Los Ángeles. Después de que el caso de Wang se hiciera público el 11 de mayo, la noticia ocupó titulares nacionales y llenó la discreta ciudad suburbana de enojo, decepción y murmullos de discreta preocupación. En redes sociales, abundaron los temores sobre espías y la influencia del Partido Comunista Chino.
“No podemos permitir que este momento se convierta en una excusa para que la gente meta a comunidades enteras en el mismo saco o convierta la etnia en un arma para obtener ganancias políticas”, manifestó en un comunicado el alcalde interino Paul Cheng.
Arcadia, la ciudad con mayoría asiática donde estalló el caso de Eileen Wang
Wang aceptó en abril declararse culpable de cumplir las órdenes de funcionarios chinos al compartir artículos favorables a Beijing en un sitio web de noticias que ella administraba, sin notificar al gobierno de Estados Unidos como exige la ley.
La mujer, de 56 años, fue elegida en noviembre de 2022 para un Concejo Municipal de cinco integrantes, del cual se elige al alcalde de manera rotativa. Nació en Chengdu, China, e inmigró a Estados Unidos en 1995.

El Valle de San Gabriel alberga la mayor concentración de residentes de ascendencia china y taiwanesa de Estados Unidos. A partir de la década de 1970, promotores inmobiliarios comercializaron la región como el “Beverly Hills chino” para atraer a inmigrantes adinerados. A medida que crecía la población, se convirtió en un refugio para inmigrantes llegados más recientemente que podían desenvolverse en la vida sin tener que hablar inglés, acceder a oportunidades de negocios y evitar someter a sus hijos al intensamente competitivo sistema educativo de China. La población de Arcadia, de alrededor de 53 mil habitantes, es mayoritariamente asiática, como ocurre en muchas otras ciudades de la región.
Ted Tseng, de 52 años, llegó a Arcadia desde Taiwán hace casi 40 años con sus padres, quienes emigraron porque temían un posible conflicto entre Taiwán y China.
A Tseng le preocupaba que la acusación formal contra Wang profundizara la animadversión contra los estadounidenses de origen asiático y desacreditara sus aportes a la región. Aún persisten los temores al racismo antiasiático, aunque los delitos de odio han disminuido desde la pandemia de COVID-19.
“Solo me preocupa que nuestra imagen haya quedado dañada”, comentó Tseng.
EU endurece medidas contra el espionaje chino
En los últimos años, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha intensificado los esfuerzos para combatir el espionaje chino. En abril, un hombre acusado de dirigir un puesto secreto de espionaje chino en el barrio de Chinatown, en Manhattan, fue declarado culpable de actuar como agente extranjero ilegal.
Wang ha sugerido que fue engañada por su exprometido, Yaoning “Mike” Sun, quien se declaró culpable del mismo cargo el año pasado y ahora cumple una condena de cuatro años de prisión. Sun fue el tesorero de la campaña electoral de Wang en 2022.
En un comunicado compartido por los abogados de Wang se hace referencia a su “confianza y amor, aparentemente, por la persona equivocada, que finalmente la desvió del camino”.
April Verlato, exintegrante del Concejo Municipal que trabajó junto a Wang, dijo que Wang y Sun vivían juntos, y que Sun acompañaba a Wang adondequiera que iba.
Verlato sostuvo que Wang debió renunciar en cuanto quedó bajo investigación.
“Estaba siendo egoísta: juramentó como alcaldesa y no renunció cuando sabía que iba a declararse culpable de algo”, afirmó.
Gene Sun, abogado de larga trayectoria en Arcadia, coincidió.
“No entiendo cómo pudo seguir siendo integrante del Concejo Municipal”, señaló.
