James Bond lo tiene todo para ser el personaje de videojuego perfecto. En sus aventuras hay acción, sigilo, seducción, gadgets, vehículos… El agente secreto creado por Ian Fleming reúne todos los ingredientes para un videojuego y, a pesar de ello, muy pocas de sus incursiones vídeo lúdicas se salvan de un escrutinio mínimamente estricto. La prueba es que todavía hoy la mítica adaptación de GoldenEye para Nintendo 64 se considera el mejor título del espía, y eso que ya tiene casi treinta años. Sin embargo, la cosa está a punto de cambiar.
