La última vez que el Levante y el Espanyol se enfrentaron apenas comenzaba la mala dinámica de resultados para los blanquiazules y el empate final en el Ciutat de València (1-1) se vio como un mal menor teniendo en cuenta que Javi Puado cayó lesionado de gravedad justo cuando volvía de su anterior lesión. Ahora, tres meses después de aquel duelo y todavía sin ganar en este 2026, los de Manolo González ya ven al Levante, penúltimo clasificado, por el retrovisor. Si los granotas consiguen asaltar el RCDE Stadium, el equipo valenciano se colocaría a tres puntos de los blanquiazules, lo que convierte el partido en una auténtica final.
