Pasó el Barça por Getafe y volvió a dejar la huella de la hormiga atómica. Ha ganado 21 de los últimos 23 partidos, secuencia que se inició después de la derrota en el Bernabéu, aquel lejano 2-1 que el Madrid estropeó en un ejercicio insuperable de autocombustión. Vinícius se declaró en guerra con Xabi Alonso, Florentino Pérez autorizó el levantamiento y la victoria convirtió la temporada en un sindiós. Nunca la derrota en un clásico le ha sentado tan bien al perdedor y tan mal al vencedor. Desde entonces, el Barça ha sumado 16 puntos más que el Real Madrid, una cifra escandalosa que deja resuelto el campeonato.
