Habían pasado unos diez días desde la muerte del narco más buscado, El Mencho, en un tiroteo con las fuerzas de ley y orden mexicanas, cuando Claudia Sheinbaum llegó a la XV zona militar de Guadalajara, sede de cuatro partidos del Mundial de fútbol. El objetivo de la visita presidencial era tranquilizar al mundo respecto a la seguridad de los jugadores y los 800.000 turistas estimados que asistirán al Mundial organizado por la FIFA a partir de finales de junio.
