Hansi Flick se hace querer. El martes cumplió 61 años y su nieto Tom, de 3 años, quedó fascinado del cariño que el entrenador del Barcelona recibía por las calles. Ambos habían salido a dar un paseo y el pequeño, en su bicicleta, no pudo ser ajeno a la cantidad de gente que le deseaba feliz cumpleaños a su Opa (abuelito). Cosas de haber llevado al club a ganar cuatro títulos y a regresar a unas semifinales de la Champions.
